40 AÑAZOS DEL WALKMAN

Esta semana se cumplen 40 años del SONY WALKMAN.

No os voy a engañar, llegué al Walkman a mediados de los '90, cuando en la radio sonaban los Backstreet Boys y las Spice Girls, y tengo que reconocer que al igual que mucha gente de mi generación estos cassettes sonaban en bucle en mi juguete musical nuevo.

Parecía algo increíble poder llevar en tu cinturón (Sí nenas, así de molones éramos algunos) un cachivache al que endiñarle tu propia música y así poder escuchar algo diferente a lo que fuera que estuvieran escuchando tus padres. El juguetico sonaba a libertad.

Ahora todos vamos con smartphones del futuro con acceso a un sinfín de música de todos los estilos. Auriculares inalámbricos, streaming de los videoclips desde el metro... Pero en el fondo, todos sabemos que lo de hoy no hubiera sido posible sin ese pequeño juguete de SONY. Gracias.

Youtubecinco

Algo está cambiando en nuestra forma de consumir contenido audiovisual. NETFLIX, HBO y PRIME VIDEO han cogido el testigo a las cadenas de TV tradicionales y están reclamando parte del pastel.

¿En qué situación deja eso a YOUTUBE? Si bien es cierto que las empresas de vídeo bajo demanda se caracterizan por ofrecer series y películas a sus usuarios, YOUTUBE está más cerca de parecerse a TELECINCO que a la BBC.

Me explico; para grandes producciones (The Crown, Narcos, Game of Thrones…) el dedo automáticamente mueve el cursor a apps como NETFLIX, HBO y PRIME VIDEO. Sabemos que si queremos contenido de calidad con altos (O no tan altos) valores de producción, ese es el destino.

¿En qué situación deja eso a YOUTUBE? Si reflexionamos un poco, YOUTUBE es el cajón de sastre al que acudimos cuando no sabemos qué ver. YOUTUBE es el sitio donde encontraremos el contenido más controvertido (Vídeos de xyz, Respuesta al vídeo de xyz, Rompí con mi pareja y lo que sucedió a continuación te sorprenderá…) asumámoslo, YOUTUBE ha pasado a ser la TELECINCO de los jóvenes; y sus números no hacen más que reforzar mi teoría.

Eso no quiere decir que ver YOUTUBE sea malo. A diferencia de TELECINCO, en YOUTUBE el usuario puede elegir qué ver y cuándo verlo. Del mismo modo que encontramos vídeos basura de youtubers con los humos subidos, podemos encontrar documentales de asombrosa calidad o reportajes de webs que confían en el servicio de vídeo de la gran G como hosting para su contenido audiovisual.

NETFLIX, HBO, PRIME VIDEO, YOUTUBE… Si entras dentro de la categoría de millennial, muy posiblemente estas sean tus opciones a la hora de elegir qué ver esta noche. Y es que si algo está claro es que las cadenas tradicionales, por lo menos las españolas, tienen los años contados, incluso TELECINCO.

La bicicleta de Shakira

Este post se escribe solo. De hecho, podía haberlo escrito hace tiempo, pues hace tiempo que el borrador corre por mi cabeza. Pero tenía muy claro que si este borrador pasaba alguna vez a mayores, sería tras una buena reflexión personal y con buenas dosis de paciencia. Espero estar a la altura de lo esperado. Allá va.

Siempre he defendido una movilidad sostenible. En una ciudad como Barcelona o Madrid es necesario un cambio en el modelo. Recuerdo la vez en la que estuve más de una hora de reloj para recorrer una distancia de 100 metros de la calle Rosselló en hora punta. Locura máxima. El transporte público va muy bien, pero en hora punta no hay quien aguante de pié con la cabeza enanchada al sobaco de un tipo cuya última ducha data del siglo pasado.

¿Es la bicicleta la respuesta a todos nuestros problemas? Francamente creo que no. Y no me malinterpretéis, es un medio de transporte limpio, efectivo, barato de mantener y muy en la línea healthy que está en boca de todos últimamente. El problema viene cuando intentas adaptar una ciudad que no está preparada para el ciclismo y le intentas "incular" las bicicletas sí o sí. Eso es un error.

Prueba de ello son las Glorias actuales. Debes armarte de valor si tu intención es intentar cruzar la Gran Via como peatón; a los coches, motos y tranvías ahora le tienes que añadir bicicletas, patines, patinetes y toda clase de chismes que te eximen de la ardua tarea de andar. Tampoco ayuda el hecho de que los carriles bici estén entrelazados con los pasos para peatones. Si vas a pié tienes que tener puestos los dos ojos, las dos orejas y parte de tus oraciones en llegar vivo al ileso al otro lado. Un despropósito para una ciudad que pretende fomentar un nivel de vida saludable.

... ¡pero es que si vas en coche es peor! Hay calles en Barcelona en las que para girar a la izquierda tienes que mirar no sólo a las bicis que te vienen en tu sentido por tu izquierda (¿?) ¡también a las que te vienen de frente en sentido contrario! Eso sin contar la impunidad con las que estas se encuentran, endiosadas por una política que claramente les favorece, no tienen el menor pudor en saltarse los semáforos en rojo y pasar por los pasos de cebra como si... bueno, como si les diese igual. ¿Y si el tráfico no les es favorable? ¡¿Qué más da?! Nos subimos a la acera y listos.

Y repito, no tengo nada en contra de este medio de transporte, pero forzarlo hasta este punto no creo que nos lleve nada más que disgustos. Todavía le queda un largo camino a Barcelona para llegar a ser bicycle friendly, y yo soy el primero con ganas de verlo, pero siguiendo el curso normal de las cosas y con una buena planificación urbanística, no a costa de lo que estamos viviendo ahora.

El ordenador “at an arm’s length”

Desde la mudanza al nuevo piso, he optado por un modelo de escritorio dual, con el Mac mini como hub familiar, y a su vera mi querido MacBook Air. Siempre he creído que esta sería la configuración estándar para un buen balance entre trabajo y ocio (No instales Xcode donde esté iTunes).

Recientemente he retomado mi afición a los simuladores de vuelo. Como no vivo en un palacio, opté por montar el ASUS y los cuernos en la posición que originalmente alojaba el MacBook Air y Xcode. ¿Dónde dejo ahora el MacBook? pues en el mejor sitio posible, en frente del televisor.

Nunca he estado tan contento de un cambio en el diseño de mi espacio de trabajo. Sí, es verdad que he perdido el monitor de 23" y el teclado mecánico, pero el hecho de tener el ordenador "at an arm's length" me ha permitido utilizarlo más, mucho más que antes. Cualquier momento es bueno para aplicar algún cambio en el código o comprobar esa característica en la que tanto has pensado durante el día. Después de cenar, con las noticias; esperando a que llegue ella; durante el desayuno... Es simplememente perfecto.